sábado, 7 de diciembre de 2013

POR QUE MUEREN LOS JÓVENES

Me acabo de enterar de la muerte de la sobrina de una buena amiga. Enseguida le pedí al Arcángel Miguel que la llevara al sitio que le corresponde. Y después me puse a pensar en esa enorme cantidad de gente joven que muere a diario, entre ellas, mi hija.
 ¿Por qué?  
Yo siempre he creído que uno viene con su vida marcada, decidida y definida, pues la escogemos antes de reencarnar. Venimos, realizamos lo que teníamos que hacer y nos vamos. Sin embargo, hay momentos en que dudo, como cualquier ser humano.
Buscando una respuesta, encontré este artículo de Norberto Levy. Coincide con lo que pienso. 

 No hay nada de injusto en la realidad de cada quién.
 Tú creas tu propia vida, tu propia existencia. Y, desde antes de venir a este mundo, has creado el momento de tu partida. Muchas veces es por tu amor por regresar a lo no físico porque lo físico ha perdido su brillo. Otras veces es porque tú mismo desde antes de venir, tu deseo de vivir determinado tiempo en el cuerpo físico, fue tan grande que llega en un momento que te pudiera parecer, o pudiera parecer ante los ojos de los demás, como un momento adelantado, como una muerte fuera de su tiempo. Pero queremos que sepas, que no hay nada fuera de su tiempo: las enfermedades, los accidentes, las muertes súbitas, los asesinatos inclusive fueron creados por cada uno de ustedes aunque parezca injusto. ¿Quién de ustedes, si lo piensan con su mente física, ha decidido venir a sufrir? Nadie. Pero ustedes, sin embargo, decidieron desde mucho antes de venir a este cuerpo físico cuáles iban a ser los contrastes, cuáles iban a ser los retos que los iban a ayudar a ser más. Vamos a poner por ejemplo algún joven, algún niño que sufre de cáncer. Ustedes se dirán: “No es justo. Cuando su vida es todavía tan joven. ¿Cómo puede ser que se vea truncada por una enfermedad tan fatal?” Uno, vamos a decir que es un desajuste en la vibración personal del individuo. Y esos jóvenes, en cuerpo son jóvenes, pero en alma son tan viejos como todos ustedes porque también son eternos. Esos jóvenes, tienen el mismo deseo de creer y ser más que ustedes en su cuerpo espiritual y muchos de ellos decidieron venir a esta existencia física, que comparten con ustedes, por un tiempo corto o un tiempo más corto que el de otros compañeros de su viaje, ¿ves? Entonces no hay ninguna muerte adelantada. Cuando una persona o cuando un ser espiritual decide que su crecimiento en este cuerpo físico llegará a tal punto y que cuando lleguen a tal punto del crecimiento físico van a desear regresar, entonces sucede un accidente, entonces se alinean las fuerzas del Universo para que esa alma regrese a su estado espiritual. Pero todo ha sido planeado por todos y cada uno de ustedes. No hay accidentes. No hay casualidades. No hay muertes adelantadas y no hay injusticias en ese sentido. Cuando se trata de la vida y la muerte, no hay injusticias. La muerte, como hemos hablado muchas veces antes, no nos gusta esa palabra porque resulta ser muy definitiva, resulta ser el final de todo. Cuando en realidad es simplemente una transición. Esos seres que deciden hacer la transición antes de tiempo, lo han decidido desde mucho antes, aunque no sea conscientemente en su mente física. Ellos decidieron, desde antes, que al llegar a determinado punto de crecimiento en este viaje físico iban a retirarse del cuerpo físico para planear su próxima aventura. 

Leer esto viniendo de otra persona, me hace sentir o pensar que no estoy equivocada y que, sí, mi hija, la sobrina de amiga y todas esa cantidad de jóvenes, eligieron eso: Morir jóvenes... o tal vez debería decir: Regresar pronto a la vida verdadera.

jueves, 5 de diciembre de 2013

DIABETES

El envejecimiento de la población, el sedentarismo y la obesidad han multiplicado el número de diabéticos. Controlar los factores de riesgo asociados a la diabetes mejora la esperanza de vida de los afectados.

La diabetes es una enfermedad cuyos síntomas iniciales pueden pasar inadvertidos: sed, cansancio, pérdida de peso, somnolencia. Y de todos estos, el más frecuente y del que se debe estar atentos es la sed. 
La persona que está padeciendo diabetes y no lo sabe, toma mucha agua y por lo tanto orina mucho. Por lo tanto, es recomendable acudir prontamente a un endocrinólogo, si se presenta  esta situación.

El diabético siempre tiene una mortalidad mucho más alta que la de la población no diabética  por eso, en el paciente diabético adquiere una especial importancia el control de todos los factores de riesgo asociados, como la hipertensión arterial, el colesterol y la obesidad, y no solo el control del azúcar; aunque es evidente que a peor control glucémico mayor riesgo de muerte y de complicaciones.
Las enfermedades más frecuentes asociadas a la diabetes son:
Infarto al miocardio ictus y trombosis cerebrales.
Enfermedad vascular periférica; la diabetes es la causa más frecuente de amputación no traumática de miembros.
Nefropatía diabética, que puede avanzar hasta insuficiencia renal.
Retinopatía, que puede conducir a ceguera.
Recomendaciones nutricionales
Se han de evitar los alimentos con alto contenido en hidratos de carbono, sobre todo si son azúcares de absorción rápida como son: azúcar, pasteles y bollería, cremas pasteleras, mermeladas, tartas, helados. Hoy en día hay empresas especializadas en elaborar alimentos -postres- ligeros que pueden ser consumidos por pacientes diabéticos, con moderación y dentro de lo indicado en su dieta. La gelatina, café y te endulzados con edulcorantes, pueden ser ingeridos en cualquier cantidad.
Se recomienda la dieta con abundancia de productos frescos de origen vegetal (frutas, verduras, cereales, patatas, frutos secos, etcétera),  la presencia del aceite de oliva como la principal fuente de grasa, y la ingesta de queso, yogurt, pollo y pescado en cantidades moderadas, lo cual se considera una alimentación ideal para la prevención de las enfermedades cardiovasculares.
La ingesta calórica debe ser adecuada para mantener el peso ideal . Asimismo se debe limitar mucho o evitar el consumo de alcohol, ya que favorece las hipoglucemias.
Otra manera de controlar la glicemia en los niveles deseados, son los ejercicios.
Póngase la meta de ser más activo la mayoría de los días de la semana. Empiece despacio caminando por 10 minutos, 3 veces al día.
Dos veces a la semana, trabaje para aumentar su fuerza muscular. Use bandas para ejercicios de resistencia, haga yoga, trabaje duro en el jardín (haciendo huecos y sembrando con herramientas) o haga flexiones de pecho.
Manténgase en un peso saludable usando su plan de alimentación y siendo más activo.

Y recuerde:


  • Tome sus medicamentos para la diabetes y para otros problemas de salud aun cuando se sienta bien. Pregúntele a su médico si debería tomar aspirina para prevenir un ataque al corazón o al cerebro. Avísele a su médico si no tiene dinero para comprarse los medicamentos o si está sintiendo algún efecto secundario al tomarlos.
  • Examínese los pies todos los días para ver si tienen cortes, ampollas, manchas rojas o inflamación. Llame de inmediato a su médico si tiene alguna llaga que no cicatriza.
  • Lávese los dientes y use hilo dental todos los días para mantener sanos los dientes, la boca y las encías.
  • Deje de fumar.
  • Lleve un registro de su nivel de azúcar en la sangre. Tal vez deba medírsela más de una vez al día. Use la tarjeta al final de este folleto para llevar un registro de sus niveles de azúcar en la sangre. No se olvide de enseñarle esta tarjeta a su equipo de cuidados de la salud.
  • Mídase la presión arterial si el médico se lo indica, y mantenga un registro.
Ser diabético es tener una condición de vida.  Prográmese para vivir de acuerdo con ello.